CASA MARITA

Actividades e Intereses

VOLCÁN SIERRA NEGRA  

Considerado el más antiguo de Isabela y en plena actividad, el Volcán Sierra Negra se impone como el verdadero monarca de la isla, eternamente acompañado del Volcán Chico, su más joven y pequeño súbdito. Con más de 10 kilómetros de diámetro, Sierra Negra tiene la segunda caldera más grande del mundo; y su tamaño crea varios pisos climáticos desde sus faldas hasta la cima que concentran vida endémica y arraigada por igual.

Está ubicado a tan sólo 45 minutos desde La Casa de Marita y Puerto Villamil; y es una visita imperdible que recomendamos a todos los viajeros que nos visitan. La experiencia puede durar hasta 8 horas, y ofrece algunas de las más espectaculares vistas del archipiélago. Si se quiere, se puede realizar el recorrido caminando o a caballo a partir de la parada “El Cura”, y en ambos casos, recomendamos llevar protector solar, una buena cámara de fotos, y, dependiendo de la época, un paraguas para garúas esporádicas.

LAS TINTORERAS  

Las Tintoreras son pequeñas islas de roca volcánica y mangles rojo, blanco y jelí que se ubican frente a Puerto Villamil. Obtienen su nombre por la población de tiburones “tintorera”, o de aleta punta-blanca, que nadan en sus aguas turquesas de poca profundidad; y son un espectáculo para bucear, fotografiar, observar o simplemente disfrutar como paseo.

Desde el puerto, el viaje en bote de 10 minutos permite observar colonias de lobos, tortugas e iguanas marinas, rayas, tiburones, pingüinos, pepinos marinos, erizos y una miríada de miembros de la flora y fauna endémica cuya calma y variedad hacen cuestionar exactamente quién observa a quién.

Para aprovechar la experiencia al máximo, recomendamos bloqueador, llevar ropa de baño y una cámara fotográfica acuática si desea participar en buceo con snorkel. Una experiencia imperdible.

LOS TÚNELES  

El brillante panorama que se pinta en Los Túneles es único: una zona de colores contrastados, arrullada por la brisa marina, en la que laberintos naturales de lava y formaciones de roca volcánica emergen, ondulantes, desde aguas cristalinas, tranquilas y llenas de vida. Entre sus paredes, protegidas en un acuario turqueza natural, juegan alegres escuelas de peces, mantas, aves, leones de mar, tortugas, tintoreras, pinguinos, y más variedades de flora y fauna endémica dispuestas a ser admiradas. Y ahí, entre ellas, buceará.

A una hora desde Puerto Villamil, lava y mar se fusionaron en una de las experiencias más espectaculares de Isabela. Lleve protector, y prepárese para ser sorprendido. No exageramos.

MURO DE LÁGRIMAS  

Isabela no siempre fue un paraíso ecológico. Además de un escondite pirata en el siglo XVII, hubieron partes de la isla que fueron utilizadas como base militar norteamericana en el Pacífico durante la 2da Guerra Mundial, que luego fueron ocupadas por el gobierno Ecuatoriano como colonia penal hasta 1959. En este tiempo, como castigo físico, se ordenó a los presos alzar un muro con sus propias manos hecho de la roca volcánica; forzándolos a llevar kilos de piedra por largos kilómetros hasta el furtivo lugar donde se encuentra la estructura de más de 100 metros de largo por 7 de alto, en la que cientos de hombres depositaron sus lágrimas y arrepentimiento.

Si el tiempo sana y transforma las heridas, Isabela asimila la estructura con vida silvestre, creando un paisaje único en torno a una de las pocas construcciones humanas imbuidas en la densa vegetación de la isla. Como consecuencia, el viaje hacia éste atractivo atraviesa un sendero entre miradores, grutas de mangle y playas donde iguanas y tortugas se bañan de sol y sombra, que culmina en un descanso con una vista panorámica de un extremo de la isla propicio para la reflexión. Se lo recomendamos.

x